• Yuri F. Tórrez

RJC: un mal cochabambino


por YURI F. TÓRREZ

La Reforma Agraria que abolió los grandes latifundios generó su efecto en el imaginario de la oligarquía cochabambina: la “invasión de los indios” con sed de venganza. Aunque esa idea racista se incubó desde la colonia. El 3 de marzo de 1781, en Sacaba, más de un centenar de insurgentes indígenas en situación de apronte estaban apostados en las serranías de Sacaba a sabiendas de que “para los indios no hay cerro que los atage” y, por lo tanto, se erigió en una táctica militar contra los españoles. La respuesta de los soldados realistas del general Manuel Sánchez de Lozada no se dejó esperar. La estrategia militar de éstos consistió en cercarlos alrededor del cerro por un costado. Posteriormente vino la masacre. La justificación de esa matanza giró en torno a la idea recurrente de la “invasión de los indios” sobre Cochabamba que anida en el imaginario de los sectores dominantes. En 1781, la imposibilidad de “tomar la ciudad” por parte de los indios insurgentes cochabambinos de la entonces Villa de Oropesa, hoy ciudad de Cochabamba, se atribuyó, entre otras cosas, a factores míticoreligiosos asociados a la imagen de la Virgen de Mercedes como protectora de la ciudad para la “invasión de los indios”.